Con Keiko sabemos a dónde vamos a ir con Humala tenemos dudas.

Navegante Insomne, Principal — By on Abril 27, 2011 at 6:20 pm




La tarde de ayer siendo las cinco en punto de la tarde como dijo aquel poeta gitano, Alfonso Troncal me llamó al trabajo:

-Gran Arturex tengo un gran trabajo para ti, necesito tu presencia inmediata en El Agustino.

Si yo creyera que Alfonso Troncal alguna vez vio Viaje a la Estrellas y conoce personalmente al capitán Kirk no me asombraría su total seguridad acerca de mi capacidad de trasladarme instantáneamente de mi trabajo en San Isidro al rico barrio del El Agustino faltando hora y media para que se abran las puertas de esta cárcel del pueblo llamado trabajo. Sé que muchos dudarán pero tal vez yo sea capaz de teletransportarme más difícil en realidad es salir de la oficina antes de hora.

-¿Es por alguna cobranza coactiva?- le pregunté.

-No, en realidad es un reportaje a Keiko y Ollanta que estoy haciendo, ven  al toque con tu cámara.

Programé mi correo para que enviara un email cada quince minutos con un adjunto aleatorio de la carpeta Inventarios e Informes 2009 con el asunto “por favor ayudarme a consustanciar” a mis compañeros (los que te echan siempre son tu patas porque a los jefes les va y les viene si estas o no estas) para que eviten contactarse conmigo, ellos le tienen terror a los informes y sé que evitarán mi contacto como su fuera un perro leproso tratando de lamerles las botas. Luego me tele transporté furtivamente en dos combis.

Llegando al Agustino me bajé en el colegio 3452 General Juan Buendía donde se encontraba Alfonso. Demás está decir que dos muchedumbres rodeaban sus instalaciones separados por una escuálida valla y un piquete de policías anti disturbios. Mientras unos gritaban  «Viva Cáceres» los otros replicaban «Chino regresa».  A duras penas pude ingresar mostrando mi carnet de Zona39.

-¿Cómo es el reportaje? –le dije a modo de saludo.

-Nada, hom, lo que pasa es que un cliente de la revista me dijo que reuniera a los dos candidatos en este colegio para hacerles un reportaje juntos.

-¿Cómo diablos has conseguido juntarlos?

-Un amigo de Hernando de Soto m ayudó.

-Bueno y ¿Cuál es mi tarea?

-Lo que pasa es que mi proyector se ha malogrado y no puedo pasar los power point que han traído los ponentes, tienes que arreglarlo en uan porque en dos minutejos empiezan.

-Déjame ver, primero vamos a quitarle la tapa de foco… ahora vamos a ver el cable…

-Ya está ¡eres un genio Arturo! Ahora si podemos empezar, pasa los slides pe un favor.

-¿Y para que traje la cámara?

-Si puedes tomas fotos pe.

Que gracioso, me la pasé media hora pulsando enter y el disparador de la cámara. Para colmo tuve que llevarles un vasito de agua a los dos ponentes que dicho sea de paso no hablaron nada nuevo, no quieren estatizar las afp, no son aliados de Chávez, Lula les gusta a los dos, Brasil es un ejemplo a seguir (yo creo que en realidad Brasil sigue a Perú para comérselo con flan), le pondrán pensión a mi abuelita (no dicen de donde van a sacar la plata) y le cobrarán más a las empresas mineras para hacer carreteras, lozas deportivas y puentes hasta donde no hay rio. En realidad a mí me hubiera gustado que hablaran sobre la carrera espacial y como matricularnos en ella, como celebraremos nuestro aniversario en el 2021, quiero que superemos a México, además no es muy temprano para hablar de ello, no lo hago solo por la fiesta sino que sería un motivo para que los peruanos tengamos la moral alta para arrollar todos los obstáculos del desarrollo y un tema fundamental, yo estoy convencido de que somos pobres porque nos faltan oportunidades, no nos den plata, dennos oportunidades, tanto hablar de que somos pobres siempre me da hambre y en las noches me siento un incapaz pensando en el futuro.

Pero bueno al final cada uno se retiró a sus camionetas y ahí ocurrió el desmadre.

Alfonso y su fiel escudero Harold se equivocaron de puerta y mientras la comitiva de Keiko iba a donde estaba el estacionamiento de Ollanta, este fue a la camioneta de Keiko, los guardaespaldas solo se dedicaron a hacer posar las empuñaduras de sus armas pero fueron incapaces evitar la confusión, la gente que rodeaba los vehículos de sus líderes perdió los estribos al ver que por su lado salía el líder contrario y como era de esperarse incendiaron los carros.

Ante tal desbarajuste Alfonso Y Harold corrieron a la camioneta Changhe que se habían comprado recientemente en una rebaja y rápidamente introdujeron a Keiko y Ollanta dentro, por supuesto que para salvar el pellejo tuve que acomodarme con ellos en el preciso momento en que cerraban la puerta y salían raudos por un costado porque los manifestantes en su fiebre pirómana estaban enfrascados en destrozar los restos de todo el resto que quedaba dejándonos pase libre por un instante milagroso.

Mientras Harold aprendía a manejar sobre la marcha enfilamos por México, nos dimos cuenta de que no estábamos a salvo, una escuadra de mototaxis y camionetas todoterreno (este país nació desemparejadamente exagerado) nos perseguía no sabíamos si para felicitarnos, secuestrarnos o incinerarnos, Alfonso presionó el acelerador y Harold el freno. La camioneta dio un respolido, igual no iba a avanzar mucho porque había que esquivar los carros y los troncos de los árboles pues íbamos a ratos por la berma.   La candidata por Fuerza 2011 muy serena dijo:

-Quiero ir a Washington.

-Esta camioneta no vuela señora, -le contestó Alfonso.

-Me refiero al jirón Washigton, ahí tengo un centro de apoyo que nos saca del apuro.

-Disculpa Keiko mejor no vayamos por el centro –se preocupó Ollanta revisando la carga de una parabellum.

-¿Entonces a dónde vamos? La salida por Arriola está bloqueada, por la Javier Prado no vamos a llegar a ninguna parte a esta hora.

-Demos una vuelta y vayamos por Yerbateros así los despistamos, avanzado en contra de la vanguardia del enemigo llegaremos a la retaguardia según las técnicas de Sun Tzu.

-Sigo pensando que Washigton es la mejor opción, no tenemos micho tiempo.

Harold, se bajó de la berma y entró por aviación a estas alturas no teníamos más destino que la incógnita de saber qué rumbo tomar.

-Disculpen ¿esos no son los PPKausas?

Como unas diez camionetas Toyota Land Cruiser se pegaron por la derecha.

-Parece que nos quieren ayudar –dijo Ollanta bajando una de las ventanas del carro y apuntando con su automática.

-Comandante ¿está cargada? –se intimidó Alfonso.

-Mira te voy a decir, tengo seis balas de goma,  seis con punta explosiva y seis de fogueo en una secuencia aleatoria.

-Comandante soy tan admirador de Hitchcock como de usted.

-Yo lo soy de Groucho Marx y de Trostky.

-¿Usted de quien es admiradora señora Keiko?

-De la ciencia medieval de San Alberto Magno y de George Washigton por eso puse mi centro de logística en la avenida Washigton.

Del otro lado de nuestro carro empezaron a aparecer  más camionetas,  verdes, amarillas y negras. Los mototaxis se habían quedado rezagados. Al final Harold cansado se metió por Gamarra ahí paró el carro, lo tenía que hacer pues ahora estábamos rodeados por grandes llantas y vehículos blindados.

-Muchas gracias muchachos por salvarnos esperaré la publicación de su revista.

-Adiós señora, suerte en la campaña.

Keiko bajó de un salto sorprendente y se metió derecha en una chevy Tahoe rodeada de una docena de gorilas enternados.

-Alfonso, personalmente te agradezco el gesto, suerte con tu revista.

Ollanta se bajó y corriendo subió al volante de una Montero.

-Adiós comandante que la inspiración este con usted en las elecciones y después de ellas.

Nosotros arrancamos el carro chino rumbo a la avenida Grau.

-Que te pareció el show  -me dijo Alfonso.

-Nada, Solo te digo que Japón se va a comprar a GM y  Montero no era amigo de Cáceres.

FIN

1 Comentario

  1. panchovilla dice:

    Claro, que SÍ, nos vamos a ir a la M___DA!!!, al brindis de todos los amiguitos de su papi, y la mafia japonesa incrementándose en el país, y nuestras mujeres aspirando a ptas y nuestros hijos a delincuentes o maricones, y los Colina inocentes, y Vladi kgandose de risa, y las masas más envilecidas, y todos entonando hipócritamente “Somos libres” para concluirla con un “¡Viva el Perú Kojudo!” hasta extinguirnos como parias y ser absorbidos territorialmente por nuestros “hermanos del sur”.

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